¿Cuál es la diferencia?


Hace algunas cuantas semanas viví un par de experiencias que me hicieron reflexionar sobre cuál es nuestra naturaleza como mexicanos y cómo es que nos hemos transformado en algo que no parece ser bueno.

Sin duda el mexicano es influenciado por elementos culturales tanto modernos, antiguos y hasta reciclados. En cuanto a los valores del mexicano el que más destaca sin duda es la unidad familiar, pero considero que muchos de los nuevos "Mexicanos Urbanos" se han olvidado del valor del respeto y de lo que la solidaridad realmente significa.

La historia comienza con la segunda parte, la cual sucedió a mi llegada a la Ciudad de Nueva York. Como buen turista tomé mi Taxi desde JFK y hasta Manhattan, fue un vuelo que salió por la tarde la Ciudad de México por lo tanto llegué pasada la media noche a mi destino. El taxi no era un auto muy moderno y ya contaba con algunos años en su haber. Una vez subido en el auto entablé conversación con el chofer, un Haitiano de Nombre Victor Morino, la conversación transcurrió y también el tiempo, por lo que finalmente llegue a mi destino ubicado en la calle 46 muy cerca de la 8ª, pagué el servicio, bajé del auto, recogí mi maleta, me despedí y entré al hotel después de la 1 de la madrugada.

Considerando las necesidades de cualquier hombre moderno, y al tratar de enchufar mi teléfono a la corriente, es que me di cuenta hacia las 3 de la madrugada que había olvidado mi mochila en la cajuela del taxi, fue ahí cuando sentí que debía despedirme de mi iPad y de algunas otras cosas que para mi eran importantes. Recordé que aún tenía el comprobante del servicio de Taxi por lo que decidí comenzar a esa hora la búsqueda de mi mochila. Para mi sorpresa descubrí que en la Ciudad de Nueva York existe un símil al 911 para el reporte de problemas relacionados con el tránsito, los parquímetros y los taxis. Pues para mi sorpresa, a las 3 de la mañana logré comunicarme con alguien que hablaba perfectamente español y quien logró orientarme de manera precisa. En resumen me proporcionó los números de las oficinas de "objetos perdidos" más cercanos a mi ubicación y el teléfono de la empresa de taxis que me proporcionó el servicio. Con lo anterior logré un poco de tranquilidad sabiendo que no todo estaba perdido.

Mi sorpresa fue justo a la mañana siguiente cuando en el momento que logré conectar mi teléfono a la corriente usando el cargador de mi esposa y se sincronizó mi correo. Lo primero que vi fue un mensaje de Victor informándome que él tenía mi mochila y que con gusto podía pasar a dejarle en el momento que yo indicara al Hotel. Claro, en ese momento la tranquilidad absoluta volvió y pude disfrutar de mi viaje a plenitud sin ninguna molestia o inquietud asociada. Fue tal mi gusto que Victor recibió en agradecimiento una cantidad similar al costo del servicio del día anterior.

Ahora la primera parte de la historia...

Mi actividad profesional está completamente relacionada con las ventas por lo que paso mucho tiempo en la calle y circulando por todas las zonas de la gran Ciudad de México, así que hace poco y antes de realizar el viaje que me llevó a conoce a Victor Morino, visitaba a uno de mis clientes en la zona de Polanco, sabía que la visita sería muy breve ya que solo recogería unos documentos así que revisé el cenicero en busca de monedas para poner en el parquímetro, dándome cuenta que solo tenía un par de monedas de diez pesos, lo que equivale a aproximadamente 1.15 horas, así que al llegar a mi destino, bajé del auto y me dirigí a la esquina donde abundan los "puestos de abastecimiento energético" para guerreros citadinos, (los jugos, las tortas y las quesadillas y los de Canasta que no pueden faltar), con el objeto de que algún buen samaritano me lograra cambiar una moneda de 10 por dos de 5. Pues para mi sorpresa, en el primer intento recibí un "No" rotundo que me hizo contraatacar al amo y maestro de las tortas con una nueva pregunta que le mandé de inmediato; ¿No tiene o no quiere?, a lo cual simplemente contesto, "No tengo".

En mi segundo intento me acerqué al puesto vecino de los jugos, en donde presurosos los encargados exprimían naranjas. Así que realicé mi atenta petición, a lo cual de manera inmediata recibí la misma respuesta que me habían otorgado segundos antes; "No", por lo que volví a contra-atacar, ¿No tiene o no quiere ayudarme?. La respuesta que escuché a continuación me dejó sorprendido y me hizo comprenderlo todo, ¿Y a mi quien me ayuda? Lo anterior me dejó sin poderle dar una respuesta por lo que solo respondí "gracias".

Para antes de que iniciara mi tercer intento, uno de los comensales que estaba observando me detuvo y me otorgó dos monedas a cambio de la que yo traía en la mano. Así que solo sonreí y le dije "muchas gracias, eres un campeón". Así finalmente puede lograr mi objetivo y optimizar mis recursos.

Es claro que la segunda respuesta que escuché me hizo reflexionar y hacerme una serie de preguntas que podrían llegar a resolver mi cuestionamiento original, es decir; ¿Qué es lo que hace la diferencia entre personas de un país desarrollado como Estados Unidos y otro no tanto como México? ¿Qué es lo que hizo reaccionar a Victor Morino para tener la iniciativa de devolver mis pertenencias? ¿Fue el incentivo económico? ¿Existirán sistemas de control que podrían haberlo castigado en caso de no haber reaccionado así? ¿O Simplemente son los valores que a lo largo de muchos años de vivir en Estados Unidos han permeado en su sangre Haitiana?

Ahora bien, ¿Qué es lo que empujó a los personajes de la segunda parte de la historia a reaccionar de manera negativa ante mi petición? ¿Acaso podría ser un asunto relacionado con racismo? ¿Podría estar provocado por un cansancio y malestar crónico generado por todas las injusticias que han vivido en algún momento de sus vidas? ¿Podrían ser las extorsiones por parte de inspectores públicos que seguramente viven a diario, la constante impunidad tanto de la clase política como de algunos empresarios que se lee todos los días y que está en boca de todos? ¿Podría ser algo tan elemental como un "gap" educativo relacionado con el civismo? Sin duda las respuestas podrían ser muchas y cada quien podría agregar varias más a estás listas.

Lo que el cuestionamiento "¿a mi quién me ayuda?" me hizo entender, es que como sociedad los mexicanos hemos perdido nuestra capacidad de ayudar sin esperar nada a cambio. Sin duda las causas pueden ser muchas pero el efecto es uno solo, falta de unidad, y la falta de unidad simplemente produce pérdidas en el poder colectivo.

Para fines de este escrito definiré cuatro clases de mexicanos a los que siempre hay que estar observando:

1.- El Mexicano Oportunista e Irresponsable: Es aquel que se mete a la mala cuando otros automovilistas están esperando su turno, es aquel que ocupa un lugar destinado a personas de capacidades diferentes, ya sea en un estacionamiento o en un vagón del metro o en un autobús de transporte público, es aquel que no cede su asiento a una mujer o a un niño, es aquel que es un discípulo del sistema corrupto y siempre está dispuesto a entregar dinero para acelerar el cumplimiento de sus objetivos, es aquel que también es discípulo de la corrupción y siempre pide dinero a cambio de cumplir con sus obligaciones, es aquel que tira basura en la calle, es aquel que se refiere a otros mexicanos con desprecio solo por tener una mejor posición económica o un distinto tono de piel. Es aquel que confunde el oportunismo con superioridad. Sin duda a este tipo de mexicano hay que exhibirlo, pero también hay que invitarlo a cambiar.

2.- El Mexicano Víctima: Es aquel que culpa a todo el entorno por sus fracasos, es aquel que está esperando a que la Divina Providencia o el Gobierno en turno le resuelva su vida.

3.- El Mexicano Consciente: Es aquel que no necesita calificativo alguno para ser reconocido, simplemente respeta y trata de convivir en armonía. Por lo general siempre actúa en beneficio de las personas más cercanas a él y no está acostumbrado a salir de su zona de influencia. Este tipo de mexicano solo necesita ejemplos prácticos que sirvan a mera de "pequeño empujón" para comenzar a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.

4.- El Mexicano Protagonista: Es muy sencillo definirlo, es aquel que de manera anónima destaca en todo lo que hace, y siempre será un ejemplo de rectitud y honorabilidad, es aquel que ayuda de manera incondicional a quien lo necesite y sin que nadie se lo pida.

Termino esta reflexión haciendo un pequeño cuestionamiento a los que han tenido la amabilidad de leer estas líneas, ¿Y tú, que tipo de mexicano eres? ¿Y tú, cuál crees que sea la verdadera diferencia?

Alonso Pérez Taylor N.

Emprendedor, vendedor de tecnología, especialista en Big Data y Descubribiento de Datos, mexicano.

(Publicado previamente en www.unos.mx/blog Abril 2015)


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